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Geomorfología y relieve

Ante todo, el Parque Nacional de Talassemtane es un parque de montaña, por lo que es su abrupta orografía lo que le confiere su principal característica. Debido a ello la accesibilidad es muy baja (el 75% de la superficie de la provincia de Chefchaouen tiene una pendiente superior al 20%). El relieve está constituido por una acumulación de crestas angostas y de largas vertientes con fuertes pendientes, siendo raras las llanuras y las mesetas a excepción de las llanuras de algunas zonas costeras, como Oued Laou y Bou Ahmed. Entre sus cumbres cabe destacar las siguientes:

Situado en la provincia de Tetuán, el Jbel Kelti reúne, con sus 1926 metros, múltiples atractivos: excelentes vistas sobre toda la región y el estrecho, notables formaciones kársticas como las dolinas y el bosque de cedros más septentrional del país, de pequeña extensión, pero bien protegido por su difícil accesibilidad. Sin duda, uno de los ecosistemas más remotos y frágiles del entorno. Pese a todo, el Jbel Kelti es una de las zonas menos frecuentadas del Parque, aunque se comienzan a organizar excursiones desde la pequeña aldea de Ifahsa, al pie de la carretera de Oued Laou.
Algo diferente sucede con Jbel Tissouka (2122 m), que registra el tránsito de visitantes procedentes del cercano Chefchaouen hacia el interior del Parque. Cuenta como principal reclamo con magníficos pinsapares.
Finalmente, el Jbel Lâkraa constituye, con sus 2159 metros, el techo del Parque y de toda la provincia, por lo que sus desnudas cimas resultan visibles desde cualquier punto. Entre su vegetación destacan espectaculares bosques de cedros, pinsapos y quejigos. El sendero señalizado C2 Ghomara atraviesa este macizo hasta Plaza España.
Uno de los recursos más llamativos y apreciados por el visitante son las gargantas y desfiladeros. El Parque cuenta con buenos ejemplos de ellas, fruto de la acción del agua sobre su litología caliza durante millones de años.
Las gargantas del Oued Laou, de dimensiones impresionantes, resultan las de mayor potencialidad para el uso público. La carretera asfaltada que une Chefchaouen con Oued Laou discurre paralela al río, permitiendo al visitante disfrutar de estas formaciones geomorfológicas, de los saltos de agua y los acantilados que jalonan el recorrido panorámico más accesible y espectacular del Parque.
Próximo a estas últimas, las gargantas del Oued El Kelaa aumentan más si cabe el valor paisajístico de la oferta accesible desde Akchour, ofreciendo un entorno privilegiado en el que la abundante vegetación y las numerosas cascadas del río ponen el contrapunto perfecto a las paredes verticales que se yerguen imponentes hacia el cielo. Existe un sendero no señalizado ni adecuado que permite realizar este recorrido.
En medio de este cúmulo de formaciones kársticas que caracterizan el paisaje de Talassemtane, ocupan un lugar preponderante las grutas. Un intrincado laberinto de galerías, simas y oquedades horadan el subsuelo de todo el territorio sirviendo de entrada a un mundo en su mayoría aún por descubrir.
Kaf Taghoubayt tiene el privilegio de ser considerada la cueva más importante de Marruecos, mérito que le ha valido ser citada en la señalización del Parque. Sus galerías tienen una longitud de más de 2000 m y una profundidad de unos 722 m. Su acceso se realiza a través de una estrecha chimenea de 100 m, restringiendo por tanto su uso a equipos de espeleología autorizados.

Para terminar, la formación geomorfológica más singular del Parque y que por ello merece un epígrafe propio: el Puente de Dios. Este arco natural de impresionante tamaño, excavado por el Oued Farda, reviste connotaciones místicas para la población local, además de ser usado como punto de tránsito entre ambas orillas del río tanto por los habitantes de las aldeas próximas como por los excursionistas.